miércoles, 23 de septiembre de 2009


No hay algo tan feo como morderse las uñas, ya sea en público o a solas porque las uñas mordisqueadas siempre dejan huella.


Puedes cuidar al máximo tu imagen y...... en pocos segundos, arruinaría mostrando unas uñas que simplemente descubran su paso por tus afilados dientes.


Si no te puedes reprimir, recurre a esos líquidos que venden en las farmacias cuyo desagradable sabor evita que te lances a por ellas.


Otra alternativa puede ser pintarlas con laca de uñas, pero entonces deberás llevar las uñas im
pecables, porque aún peor que mordisquearlas, es no tener reparo en exibirlas con el esmalte descascarillado.


Recuerda que una forma de prolongar el color es aplicar después de la laca un endurecedor de esmalte.

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